Potencia contratada: cuántos kW necesitas de verdad
Cómo funciona el término de potencia, por qué saltan los plomos si te quedas corto y cómo calcular los kW que necesitas sin pagar de más.
El cargo que pagas lo uses o no
Una factura de la luz en España tiene dos mitades que funcionan de forma completamente distinta. El término de energía es lo que la mayoría entiende como "la factura": precio por kWh multiplicado por lo que has consumido de verdad. El término de potencia es otra cosa — es un cargo fijo diario basado únicamente en los kW que tienes contratados, y lo pagas los 365 días del año los uses o no. Contratar de más es pagar un alquiler por una capacidad que no usas; contratar de menos hace que te lo diga el ICP, normalmente en el peor momento.
La potencia contratada en España no se elige a tu gusto, sino en tramos normalizados — típicamente 2,30, 3,45, 4,60, 5,75, 6,90, 9,20 kW y superiores. Tu comercializadora solo puede ofrecerte uno de esos tramos, así que "la potencia correcta" en la práctica significa elegir el tramo más bajo que cubra con holgura tu pico real de consumo.
Qué pasa de verdad cuando salta el ICP
El ICP (interruptor de control de potencia) es el que vigila tu límite contratado. No tiene nada que ver con un cortocircuito ni con un fallo de seguridad — simplemente suma la potencia que está consumiendo cada aparato en marcha en ese instante, y si el total supera tus kW contratados, corta el suministro. Sin aviso, sin pitido: se va la luz hasta que vas al cuadro eléctrico, apagas algo y lo reseteas.
El disparador típico es una coincidencia, no un aparato concreto: un horno precalentando, una lavadora calentando agua y un hervidor a la vez pueden sumar fácilmente 5-6 kW entre los tres, aunque ninguno por separado haría saltar un contrato de 4,6 kW. Por eso el arreglo práctico suele ser tanto cuestión de horarios como del contrato en sí — poner en marcha los aparatos de más consumo de uno en uno en vez de a la vez.
Calcular los kW que necesitas de verdad
La forma fiable de dimensionar un contrato es pensar en tu peor combinación realista, no en tu día medio. Haz una lista de los aparatos que más probablemente coincidan en marcha y suma su potencia:
| Escenario | Aparatos coincidiendo | Potencia combinada aprox. |
|---|---|---|
| Piso pequeño, sin calefacción eléctrica | Nevera + horno + microondas coincidiendo brevemente | ~3-3,5 kW |
| Piso típico | Nevera + lavadora (calentando agua) + luces y electrónica general | ~4-4,5 kW |
| Casa con termo eléctrico | Termo + horno + nevera + electrónica general | ~5,5-6,5 kW |
| Casa con aire acondicionado o vitrocerámica/inducción | Aire acondicionado + inducción + termo coincidiendo | ~7-9 kW |
Añade un margen de un 10-20% sobre lo que te salga — la potencia de la etiqueta de un aparato suele ser mayor que su consumo estable, y los picos de arranque (un compresor arrancando, una placa de inducción a máxima potencia) son reales y merecen ese colchón. Después redondea al tramo normalizado más cercano que te ofrezca tu comercializadora. Redondear hacia abajo para ahorrar unos céntimos al día en el término de potencia es la causa más habitual de un ICP que salta cada pocas semanas.
La calculadora de coste eléctrico y el estimador de toda la casa de este sitio parten ambos de la potencia de un aparato — las mismas cifras que necesitas aquí. Si quieres comprobar la potencia típica de un aparato concreto antes de añadirlo a tu peor escenario, las fichas de electrodomésticos dan la potencia típica de 30 aparatos comunes.
Señales de que tienes el contrato equivocado
- El ICP salta más de una o dos veces al año: casi seguro te has quedado corto — sube un tramo.
- Nunca ha saltado y tienes aire acondicionado o inducción: puede que tengas potencia de más, sobre todo si el contrato es de antes de comprar ese aparato que ahora ya no te preocupa combinar con otros.
- Has añadido aire acondicionado, cargador de coche eléctrico o inducción hace poco: es justo el momento de revisar el dimensionado — un contrato que era correcto con los aparatos de antes no tiene por qué serlo con los de ahora.
Cambiarla cuesta menos que vivir con el número equivocado
La mayoría de comercializadoras permiten un cambio gratuito de potencia contratada al año, y cambios adicionales por una pequeña cuota. Como el término de potencia se factura a diario durante todo el año se use o no, un contrato con un tramo de más puede costar en doce meses más de lo que costaría ese cambio extra — así que si tienes dudas de en qué lado estás, comprobarlo es prácticamente gratis. Tu comercializadora suele poder decirte tu pico real de consumo con los datos del contador inteligente del último año, una guía más fiable que cualquier regla general, incluida la de arriba.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasa si contrato menos potencia de la que necesito?
Salta el ICP (el interruptor de control de potencia) en cuanto la demanda lo supera: se va la luz de golpe hasta que apagas algo y lo reseteas. Es un incordio, no un peligro, pero suele pasar en el peor momento.
¿Qué pasa si contrato más potencia de la que necesito?
No salta nada, pero pagas el término de potencia los 365 días del año por una capacidad que no usas. En España ese término es fijo: se calcula sobre los kW contratados, no sobre lo que gastas.
¿Puedo cambiar la potencia contratada sin coste?
Sí — las comercializadoras deben permitir un cambio gratuito de potencia contratada al año, y cambios ilimitados con coste extra. Si no lo has revisado nunca, es la única palanca gratis en una factura que lleva años igual.